ÑUBLE – En el marco de la conmemoración del Día Nacional del Asistente de la Educación este 1° de octubre, la Federación Nacional de Asistentes de la Educación Pública de Chile extendió un afectuoso y poético saludo a todos los funcionarios y funcionarias que ejercen sus labores en los establecimientos de las 21 comunas de la Región de Ñuble.
A través de una declaración pública, la dirigencia nacional destacó la relevancia del trabajo diario que realizan profesionales, técnicos, administrativos y auxiliares para el desarrollo integral de las comunidades educativas de la zona.
El alma viva de las escuelas.
En el escrito, la Federación enfatizó el impacto humano y social de la labor desarrollada en los valles, sectores urbanos y zonas rurales del territorio regional:
«Ustedes son los cimientos invisibles pero indestructibles de cada escuela y liceo. Desde la cordillera hasta la costa, desde el latido urbano de Chillán hasta el rincón más distante y rural de nuestro territorio, son sus manos las que abren las puertas al conocimiento, sus miradas las que cobijan los temores de la infancia y sus pasos veloces los que resguardan el andar de la juventud.»
Asimismo, el mensaje resaltó que la labor trasciende las funciones operativas, definiéndola como una vocación de servicio que construye comunidad:
«Ser asistente de la educación en Ñuble es tejer esperanza con hilos de paciencia y dignidad. Es sembrar vocación en el barro y en el sol, ser el abrazo que sostiene cuando el día pesa, la palabra amable que orienta en el pasillo y el trabajo incansable que mantiene con vida el sueño de una educación libre, justa y humana.»
Compromiso con la dignidad laboral.
Junto con expresar gratitud hacia los equipos de las 21 comunas de la región, la organización gremial reitero su compromiso con las demandas históricas del sector y la defensa de los derechos laborales.
«Hoy, nuestra Federación no solo saluda su labor: abraza su historia, honra su lucha y reafirma el compromiso sagrado de caminar a su lado por la justicia, el respeto y la dignidad que sus vidas merecen. Que este día sea un remanso de orgullo, un eco de gratitud que resuene de cordillera a mar, y un recordatorio de que sin ustedes, la escuela no sería hogar.»
La conmemoración del 1° de octubre se replica en diversos establecimientos y Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) de la región con actos y reconocimientos a las trabajadoras y trabajadores del sector.




